En época de crisis hay que reducir costes, y normalmente una de las primeras medidas es reducir personal. Así que, uno por uno, el jefe va llamando a todos sus empleados para que expongan sus razones para no ser despedidos. Algunos, como esta secretaria maciza, tienen claro que harían cualquier cosa por mantener su puesto de trabajo, así que en vista de no tener muy buenas razones decide pasar a la acción y mostrarle al jefe otros “argumentos” aún más convincentes de su utilidad para la empresa.
A juzgar por la cara del afortunado jefe, parece que su puesto de trabajo no “corre” peligro porque debió quedar muy satisfecho con la exposición oral (y vaginal) de Tawnee Roberts… y es que quién prescindiría de tener un secretaria que todos los días, de buena mañana, te trajera el café, la prensa del día y te hiciera una estupenda mamada…
mauro dice:
5 Septiembre 2009 en 7:33 pm
que rica mamada