Paris Hilton no es precisamente santo de mi devoción, más que nada porque -hablando en plata- no me interesan una mierda sus apasionantes tardes de compras en las mejores boutiques de todo el planeta.
Sin embargo, hoy haremos una excepción porque no todos los días tiene la deferencia de ponerse una blusa que le transparente los pezones, y aún menos de ir tan empitonada que podría sin problema alguno colgarse un albornoz de los pezones.












Comentarios
Escribe tu opinión, respeta al prójimo y recuerda, no escribas todo en MAYÚSCULAS!